Patrocinio Deportivo PYMES: Cómo sacar el máximo beneficio a un patrocinio, haciendo lo mismo que los demás

Un ser vivo es un organismo de alta complejidad que nace, crece, alcanza la capacidad para reproducirse y muere. Estos organismos están formados por una gran cantidad de átomos y de moléculas que constituyen un sistema dotado de organización y en constante relación con el entorno. Se clasifican en grandes grupos llamados reinos. Existen cinco reinos: el reino animal (animales), el reino vegetal (plantas), el reino hongos (setas, mohos y levaduras), el reino protoctistas (protozoos y algas) y el reino móneras (bacterias), y aún así dentro de esta complejidad, no hay dos iguales.

Es la estrategia de marketing de la naturaleza, la diferenciación. ¿Os suena esa típica frase “La naturaleza es sabia”? Los seres vivos, acostumbramos a extraer de la naturaleza los recursos necesarios para nuestra subsistencia, pero dentro de los seres vivos y más concretamente dentro del reino animal, nos encontramos nosotros, los seres humanos, los cuales, además de extraer dichos recursos los utilizamos como fuentes de riqueza para la explotación económica. Si somos capaces de extraer los recursos materiales, ¿Por qué no extraemos también, las ideas que la naturaleza nos da? Si es capaz de crear millones organismos de alta complejidad y todos diferentes, ¿Por qué nuestra marca, no se diferencia de las demás? Es la pregunta que nos hacemos todos los propietarios de start up y pymes, ¿Qué han hecho los demás para darse a conocer tan rápidamente? ¿Y para tener tantos clientes? ¿Y para vender tanto? Pues diferenciarse, han sabido leer y aprovechar esos recursos invisibles que nuestra madre tierra les ha brindado y lo han aplicado a su marca.

Todos conocemos el libro “La vaca purpura” de Seth Godín, en el que el gurú del marketing habla de la diferenciación como ventaja competitiva, pero nosotros, nos vamos a tirar a la piscina, con el agua bien helada y arriesgándonos, pero con pasos firmes, vamos a intentar ir más allá. No somos gurús, pero nos gusta leer entre líneas y, por ende, aplicar todos esos mensajes encriptados de los que os hablábamos anteriormente. Nadando en el agua fría, llegamos a nuestro territorio, el marketing deportivo, y más concretamente al patrocinio, si, algo clásico, tradicional y cuadriculado, que como bien se podría definir, de sota, caballo y rey. Pues bien, vamos a ir viendo cómo podemos diferenciarnos haciendo lo mismo que los demás.

Empecemos por identificar cual es nuestro objetivo, que, evidentemente, es vender más. Hasta ahí, todo genial, pero ¿qué nos supone esta pretensión? Miedo, indecisión, inseguridad y sorpresa, todo esto, lo metemos en una coctelera et voilà, tenemos el combinado perfecto para obtener una presión innecesaria… Es cierto, solo con leerlo, ya nos hemos estresado, ¿verdad?

Dejemos todo eso ahí, vayamos más al fondo de este asunto y démosle la vuelta a la tortilla, no pongamos como objetivo numero uno el aumento de ventas. No es ilógico y tampoco estamos locos, vamos a ser realistas y vamos a ponerlo en último lugar, esto, nos quitará una presión extra e innecesaria, centrémonos en algo más importante que las ventas y que indirectamente nos dará lo que buscamos. Pongamos en el número uno a nuestro cliente, sin ellos, nuestra marca, seguramente no existiría y, por lo tanto, son la parte más importante de nuestra empresa.

Vamos a empezar por cambiar la palabra cliente por persona, tenemos que conseguir que nuestra marca forme parte de la vida de estas personas y que éstas, se sientan parte de ella, ¿cómo lo conseguimos? Empatizando con ellas, ¿de qué forma? Conectando con ellas, y ¿qué hacemos? Ayudarles a conseguir sus sueños.

Tenemos que conseguir que nuestra marca forme parte de la vida de estas personas y que éstas, se sientan parte de ella.

Quizá patrocinar a un deportista aficionado, es una de las opciones que podemos contemplar, categorías inferiores, deportes minoritarios, emergentes y deporte femenino, consiguiendo el objetivo número uno, la notoriedad.

¿Y qué hay diferente en este tipo de patrocinios? La cercanía. Nuestro patrocinado y su circulo social, serán nuestro principales clientes potenciales, contagiando a su vez al siguiente y este, automáticamente, al posterior, ya que nuestro deportista, recomendará enormemente comprar nuestro producto, pues es su forma de agradecer enormemente ésta apuesta por el y por su deporte.

Eso que, a primera vista, parece un acto de buena voluntad, ha humanizado nuestra marca, ha conectado con esa persona y se ha convertido en la estrategia de marketing más potente de nuestro negocio, por un lado, nos diferencia de la competencia, por otro lado, nuestra marca se contagia de los valores que este tipo de deportes transmiten, como responsabilidad, esfuerzo, sacrificio, superación, vida saludable y trabajo en equipo, por lo que paralelamente, estamos propiciando la responsabilidad social de nuestra marca, sin incluir las ayudas fiscales que ello conlleva, el programa España compite, impulsado por la Asociación de Deportistas, el Consejo Superior de Deportes y la CEOE. Recogido en la Ley de Presupuestos Generales del Estado, permite una deducción directa de hasta un 40% de la cantidad aportada (con un máximo de 50.000 euros) en la cuota del Impuesto de Sociedades.

El programa España Compite, permite una deducción directa de hasta un 40% de la cantidad aportada.

La activación para maximizar beneficios

Pero para que el patrocinio funcione realmente, no se puede quedar en colocar una valla en un polideportivo o una pegatina en una camiseta. Es muy importante que la pyme se preocupe por la activación de esa relación para conseguir que el retorno sea mayor, esta segunda fase, puede duplicar el coste inicial de la inversión, pero si se hace bien, el retorno irá desde el 60% al 400%.

Hacer un sampling de productos (pruebas gratuitas) en los aledaños del estadio de futbol, pista de padel, en la zona de la carrera popular o del triahtlon donde participe nuestro patrocinado, montar un pequeño espectáculo en el descanso o hacer sorteos de entradas, productos de nuestra marca y de regalos entre los clientes son algunos consejos para que la campaña maximice beneficios.

¡Son todo ventajas! ¿Verdad? Pues sí, no nos vamos a engañar. Si este artículo, te ha despertado el gusanillo, y eres propietario de una pyme, tienes todos los ingredientes para adoptar a un deportista y ayudarle a conseguir su sueño,  contacta con nuestra agencia, ¡te asesoraremos para que puedas sacar el máximo partido a tu inversión en patrocinio deportivo con nuestros deportistas!.